Cuando una herramienta funciona, las empresas empiezan a investigar sobre cómo otras compañías están trabajando y qué están haciendo. Instagram, es la red social de moda en la que empresas creen que pueden llegar a impactar a más consumidores.

En un último estudio de Quintly sobre Instagram, marcas y su actividad en la red, se analizó la actividad de la plataforma entre el 1 de enero y el 30 de junio del 2019, en un total de 341000 perfiles y más de 5,9 millones de posts: para poder verificar el tipo de contenido que se publica, qué y cómo funcionan y cual es la audiencia de esos posts. Las marcas necesitan saber y tener claro que necesitan innovar y probar diferentes formatos de contenido para cosechar éxito.

Aunque Instagram sea una red de fotos (El 68% del contenidos son imágenes), también hay que tener en cuenta los vídeos (un total del 18%). Las cuentas más conocidas emplean cada vez más este tipo de contenidos y tienen una gran acogida por el público. Consiguiendo mejores datos en engagement y con un 49% más de interacciones, ya que llaman más la curiosidad.

Como ya se sabe, en los inicios de Instagram, sólo se publicaban fotos y el texto carecía de importancia. Actualmente, los textos cuanto más largos. Este hecho ha sido transcendental para influencers y empresas que utilizan la plataforma como vía de comunicación con los consumidores. Aunque no por más largos tienen que ser mejores. Sin embargo, para tener más interacción y más impacto en el consumidor, es importante hacer uso de los emojis. El 52,3% de las empresas, no lo están usando, siendo una mala estrategia ya que las interacciones sin emojis, son más bajas.

Lo que sí es cierto, es que captar nuevos usuarios y crecer en las redes, se está volviendo más difícil. Este es el mayor reto que tienen las redes cuando alcanzan un nivel de popularización, en la madurez, se vuelve más complicado llegar a nuevos consumidores.